DATOS PERSONALES

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* Escritor y periodista especializado en los aspectos políticos de la globalización. * Presidente del Consejo del World Federalist Movement. * Director de la Cátedra de Integración Regional Altiero Spinelli del Consorzio Universitario Italiano per l’Argentina. * Profesor de Teoría de la Globalización y Bloques regionales de la UCES y de Gobernabilidad Internacional de la Universidad de Belgrano. * Miembro fundador de Democracia Global - Movimiento por la Unión Sudamericana y el Parlamento Mundial. * Diputado de la Nación MC por la C.A. de Buenos Aires
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jueves, 29 de octubre de 2009

EDITORIAL DE LA SEMANA.-


LA MORAL DE LA BARRA BRAVA Y EL SER INFELIZ.
25 de Octubre de 2009

A una semana de los dichos creo que nadie, ni detractores ni aduladores, entendió bien lo que dijo Maradona. Por eso hemos asistido a un aburrido debate sobre el fondo y las formas, sobre la buena educación y las causas sociales de la mala educación, plagado de lugares comunes y frases estereotipadas. El problema no son los malos modales, ni el papelón ante la prensa extranjera. Si Maradona hubiese dicho “Váyanse a c…” o “Andate a la ….” se trataría de eso. Pero es mucho más grave.

Cuando Maradona dice “Seguí mamando” y “Vos también la tenés adentro” anuncia, simplemente, que las categorías morales de la barra brava se han transformado en base fundamental de la ética nacional. Cuando Maradona dice lo que dice, dice que las relaciones entre los hombres son, sencillamente, relaciones de poder. En su peculiar visión de la sociedad, si la Selección no se clasificaba Maradona hubiera seguido mamando o recibiendo en su interior la de los periodistas que lo habían criticado. De allí la expresión compungida y dolorida que lo acompañaban desde que logró repetir como técnico de la Selección las proezas registradas en Racing y Mandiyú. Como la Selección se clasificó, la humillación de seguir mamando y de tenerla adentro le tocaba al enemigo, culpable de haber revelado que el equipo era, como él mismo, un buque a la deriva. Ojo por ojo y pene por pene.

Lo que Maradona dice con la franqueza a la que quienes hoy abusan de su fama no se atreven, es que para él no existe nada como una sociedad plural con diversidad de ideas y opiniones. Lo que hay son dos bandos: el de los amigos, que todo lo aplauden y todo lo consienten, y el de los enemigos, que no critican su actuación porque estén en desacuerdo ni porque tengan ideas diferentes, sino porque forman parte de la corte de aduladores-beneficiarios-aplaudidores de otro capomafia tan necio y tan perverso como él; por lo cual deben ser sometidos o aniquilados. Y dice Maradona, además, que al final de la contienda sólo un bando quedará en pie, y el otro de rodillas. Mamando. Y dice también que nadie debe criticar, ya que si él llegó a entrenador de la selección es porque es el que la tiene más larga. De manera que señalar que la selección no tiene rumbo técnico ni táctico mientras se callan los motivos evidentes por los cuales no puede entrenar por las mañanas no es una gentileza de periodistas de bien sino una infame traición a la Patria, ya que la Patria -como se sabe- es él, Diego Maradona.

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