DATOS PERSONALES

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* Escritor y periodista especializado en los aspectos políticos de la globalización. * Presidente del Consejo del World Federalist Movement. * Director de la Cátedra de Integración Regional Altiero Spinelli del Consorzio Universitario Italiano per l’Argentina. * Profesor de Teoría de la Globalización y Bloques regionales de la UCES y de Gobernabilidad Internacional de la Universidad de Belgrano. * Miembro fundador de Democracia Global - Movimiento por la Unión Sudamericana y el Parlamento Mundial. * Diputado de la Nación MC por la C.A. de Buenos Aires

viernes, 18 de junio de 2010

NOTA DE LA SEMANA

RENUNCIA DE TAIANA

La renuncia del Canciller Taiana, después de una reunión con la Presidenta Kirchner y en momentos en que la Comisión de Relaciones Exteriores de Diputados pedía su autorización para que el Embajador Sadous informara sobre la embajada paralela con Venezuela, no es casual.
La interferencia con la embajada oficial de la Nación, los millonarios pagos a agencias ignotas por servicios indemostrados, la compra-venta irracional de fuel-oil al gobierno de Chávez, los 19 viajes de Uberti y los valijazos aéreos, como el de Antonini Wilson, constituyen una suma de pruebas cuya revelación el Gobierno intenta ocultar impidiendo que Sadous declare y obstaculizando la formación de una comisión investigadora parlamentaria.
La inminente designación de un incondicional como Héctor Timerman confirmaría la intención de ocultamiento de un gobierno que ha dejado decisiones fundamentales de la política exterior del país en manos de una asamblea vecinal.

BARRAS BRAVAS

Los acontecimientos acaecidos alrededor de la participación de los grupos de choque asociados al fútbol, vulgarmente denominados barra-bravas, revelan que en ocasión del Mundial de Sudáfrica nuestra sociedad ha sufrido un ulterior salto cualitativo hacia la descomposición social. El Estado, acusado anteriormente por su ineficiencia para evitar la violencia en los estadios y en la persecución de estos grupos facinerosos, ha pasado de la pasividad a la participación y la complicidad.
Conformación de ONGs que parecen dedicadas a nuclear individuos con antecedentes criminales, ciudadanos privados de libertad que abandonan el país rumbo a Johannesburgo, empleados del estado que gozan de vacaciones pagas para ver el Mundial, beneficiarios de planes sociales que se pagan pasajes en avión y entradas a palcos preferenciales, asociaciones sin fondos de origen visible que cambian cientos de miles de dólares, espectáculos obscenos de complicidad manifiesta entre barra-bravas, dirigentes de fútbol y políticos, y cuerpo técnico, han llenado las páginas de los diarios de todo el mundo ofreciendo una lamentable imagen de nuestro país que, aún más lamentablemente, no es virtual sino bien real.
Entre todos ellos, la conformación de la asociación Hinchadas Unidas Argentinas y la actuación posterior de sus integrantes es, sin duda, la que concita el mayor escándalo. Su principal dirigente, Marcelo Mallo, ostenta en los medios su “militancia política” con la agrupación Compromiso K y alardea de su conocimiento personal del señor jefe de gabinete, Dr. Aníbal Fernández y del señor Rudy Ulloa, reconocido miembro del círculo presidencial de amistades, es sin duda la más contundente y vergonzosa.
No es casual: en la Argentina, como en todas partes, el micropoder copia las prácticas del macropoder. De manera que la barra-brava, versión futbolera de los grupos de choque que se han apoderado de buena parte del espacio público, ha terminado convirtiéndose en un paradigma de conductas sociales protegidas y promovidas desde las más altas esferas del poder político nacional. Autoritarismo, violencia y negocios espurios disfrazados de amor a la Patria constituyen, en efecto, una manifestación de un estilo de gobierno que los argentinos ya han rechazado en las urnas, y volverán a rechazar.

martes, 15 de junio de 2010

ACTIVIDAD LEGISLATIVA - PARLAMENTO DEL MERCOSUR

Para aquellos que aún no lo saben, les cuento que este año asumí como Parlamentario del -valga la redundancia- Parlamento del Mercosur. Nos pusimos a trabajar y presentamos diferentes proyectos que me gustaría que conocieran. Aquí van:


Propuesta de Recomendación
CREACIÓN DE LA AGENCIA AMBIENTAL DEL MERCOSUR


El Parlamento del MERCOSUR recomienda al Consejo del Mercado Común:

La constitución de una Agencia Ambiental del MERCOSUR cuyos objetivos sean:

a) Ofrecer a la región un ámbito democrático y negociado para la solución inmediata y permanente de la controversia alrededor de la instalación de plantas pasteras sobre la orilla de la cuenca del Río Uruguay.
b) Proveer a la creación y control de los organismos de monitoreo permanente.
c) Fomentar la armonización legislativa ambiental de los Estados Parte.
d) Avanzar hacia la proposición de políticas ambientales regionales comunes.


Proyecto de Declaración
CONTRA EL PROTECCIONISMO ENTRE ESTADOS PARTES

El parlamento del MERCOSUR declara:

-Su rechazo a toda medida proteccionista aplicada por cualquier Estado miembro contra el ingreso y comercialización de mercancías provenientes de otro Estado miembro.


Propuesta de Recomendación
CREACIÓN DEL PROGRAMA “CAPITAL CULTURAL DEL MERCOSUR”

El Parlamento del MERCOSUR recomienda al Consejo del Mercado Común:

- La creación de un programa destinado a designar anualmente, y en forma rotativa entre todos los estados-miembros del MERCOSUR a una ciudad del bloque como CAPITAL CULTURAL DEL MERCOSUR.


Propuesta de Recomendación
“REGLAMENTACIÓN DE LA CLÁUSULA DEMOCRÁTICA DEL MERCOSUR”

El Parlamento del MERCOSUR recomienda al Consejo del Mercado Común:

- La definición más precisa del concepto de plena vigencia de las instituciones democráticas, incorporando a la misma los elementos fundamentales de la democracia establecidos en la Carta Democrática Interamericana.

jueves, 10 de junio de 2010

ACTIVIDAD LEGISLATIVA


DISCURSO EN LA SESION DEL 9 DE JUNIO PARA RATIFICAR EL TRATADO CONSTITUTIVO DE LA UNASUR

Señor presidente: quiero anticipar el voto afirmativo del bloque de la Coalición Cívica con respecto a este tratado. También deseo afirmar que espero que esta iniciativa sea aprobada por unanimidad, lo que constituiría una gran noticia a favor del proceso de integración regional por parte de esta Cámara. Sin embargo, creo que no basta con complacerse con los logros sino que también existe la obligación de tratar de pensar en cómo se va hacia adelante en este proceso. Así que con mis escasas luces y variados desequilibrios voy a tratar de aportar a la cuestión, y lo voy a hacer leyendo un breve texto, que dice lo siguiente:

“La Coalición Cívica se expresa a favor de la superación de la falsa opción entre las relaciones carnales y el aislamiento internacional. Creemos profundamente en las enormes posibilidades que para sus habitantes puede abrir una Sudamérica orientada al mundo y al futuro, cohesionada por infraestructuras comunes, integrada no sólo económica sino políticamente, con instituciones parlamentarias y judiciales capaces de solucionar conflictos paralizantes como los enfrentan hoy a miembros de un mismo bloque.

Proponemos una Unión Sudamericana dotada de mecanismos de decisión democráticos de escala continental, que sean capaces de arbitrar los problemas regionales y de proveer al continente una estrategia sostenible de desarrollo que no acabe con sus democracias nacionales sino que confiera nuevo vigor a sus mejores principios. Creemos en una Unión Sudamericana con capacidad de decisión autónoma y a la vez integrada al resto del planeta, deseosa de abandonar el victimismo improductivo y de aprovechar las oportunidades que la mundialización está abriendo para los países en desarrollo. Soñamos con una Unión Sudamericana que no sea un mero nacionalismo ampliado a la escala regional ni un muro que separe a sus países del mundo, sino que se constituya como un puente hacia él. Y creemos también que la Argentina tiene un rol importante en su construcción, en la reforma democrática de la ONU y demás organismos internacionales, y en la progresiva creación de instituciones democráticas en el ámbito global.”

Estas palabras, señor presidente, que tienen una enorme actualidad, forman parte de la Declaración de Principios de la Coalición Cívica, que ya tiene más de tres años a partir del momento en que fue firmada como tal, como una especie de Constitución de nuestro espacio político, durante la campaña presidencial de 2007.

Todo esto tiene una enorme relevancia, porque la constitución de la Unión de Naciones Suramericanas es una excelente noticia pero, a la vez, presenta una serie de problemas y es necesario que empecemos a reflexionar acerca de ellos. El primero de esos problemas es la superposición de iniciativas. Tenemos al Mercosur y al Parlasur, a la Comunidad Americana de Naciones y su parlamento, a la UNASUR y su parlamento, a la Confederación Latinoamericana de Naciones y al Parlamento Latinoamericano a ella ligado.

La integración regional latinoamericana tiene sobreabundancia de iniciativas y posee una cierta exuberancia tropical por la cual nos falta definir claramente cuáles son las potestades de cada uno de estos ámbitos de integración. Cuando uno analiza profundamente la situación de Europa se da cuenta de que la Unión Europea es un plano de integración que imbrica a 27 países. Pero en el Consejo de Europa hay 47 países, y en el área del euro –hoy en crisis- están involucrados 16 países. Y en el Acuerdo de Schengen, que se refiere a la libre circulación de personas, participan 12 países. Es decir que hay diferentes niveles de integración. Es claro que se trata de un proceso que tiene mucho más tiempo que el nuestro y que, por lo tanto, está más avanzado, pero también es importante resaltar que en él resultan indudables las atribuciones específicas que se le otorgan a cada uno de estos espacios de integración. Por eso se viene la discusión de las competencias específicas y la definición clara que debemos tener acerca de cómo se articula la UNASUR con el Mercosur, con la Comunidad Andina de Naciones y con la Comunidad Latinoamericana de Naciones. Este es el primer punto que me parece necesario plantear para poder avanzar: la discusión de las competencias específicas en la integración regional.

También es necesario avanzar sobre otros dos grandes ejes. El primero es uno que forma parte del ADN político de este país, que es el federalismo. El federalismo ha sido concebido hasta ahora, solamente, como una solución a los problemas de integración interna de los estados nacionales. Hoy empieza a convertirse en un paradigma de reflexión y acción para la integración regional y mundial, y es en este sentido, el de la integración federal regional de nuestros países y el de la unidad política federal mundial, que es necesario avanzar.

Señor presidente: Se ha criticado –y con buenas razones- la integración meramente económica de los años ’90, y se ha hecho hincapié a favor de la integración política y cultural. Pero si la integración política es verdadera integración política, entonces tiene que ser integración institucional, y por lo tanto tenemos que discutir cuál es el modelo de integración que se va a desarrollar en la UNASUR, es decir: si vamos a seguir con el paradigma intergubernamental, que requiere unanimidad y por lo tanto confiere poder de veto a cada uno de los gobiernos para frustrar las iniciativas de integración, o vamos a avanzar con el principio democrático y con el principio mayoritario, para pasar de una integración simplemente confederal a una integración federal, es decir, a una integración que no sea solamente de las naciones del continente sino una integración de los ciudadanos del continente, en un mismo ámbito común, con una ciudadanía compartida, y con instituciones parlamentarias y jurídicas capaces de intervenir en los temas que competen al interés común de todos los habitantes de Sudamérica.

El segundo paradigma que debe regirnos es, pues, el de la ciudadanía. Para esto necesitamos un rápido empoderamiento de las instituciones ya existentes más que la creación de instituciones nuevas. Está pendiente la transformación del Parlamento del Mercosur, que no es todavía un parlamento sino una asamblea parlamentaria, ya que no posee poderes legislativos, ni tiene elección directa ni reuniones permanentes, ni organismos asociados suficientes como para desempeñar esa tarea. Está pendiente, para decir lo menos, la elección directa de representantes que los gobiernos se han comprometido a celebrar pero se niegan a dar los pasos necesarios para hacerla realidad. Y esta elección directa es imprescindible para abrir el camino hacia la paulatina cesión de potestades legislativas en los asuntos comunes desde los gobiernos nacionales hacia el Parlamento del Mercosur.

Esa es una deuda que quiero señalar, por parte del gobierno argentino y de todos los gobiernos de la región. Tenemos que avanzar rápidamente en este sentido para que la integración no se trate simplemente de discursos bonitos pero insustanciales acerca de la hermandad y creación de instituciones que después no tienen ningún poder efectivo, sino que de una vez por todas logremos que los ciudadanos de la UNASUR –es decir, los ciudadanos sudamericanos tengan también representantes en sus instituciones parlamentarias. Tenemos que avanzar desde la idea de la igualdad ciudadana a nivel nacional a la idea de la igualdad ciudadana a nivel regional, porque hay países de nuestro continente –como Bolivia y Paraguay que necesitan acceder a los mismos derechos ciudadanos que disfrutan los ciudadanos de países que han tenido una historia mucho más favorable desde el punto de vista de su desarrollo.

Ahora bien, señor presidente, quiero agregar que si la integración política es integración institucional, no hemos empezado de la mejor manera. Digo esto porque hemos ratificado este tratado injustificadamente tarde y lo estamos ratificando hoy, cuando las autoridades más importantes de la UNASUR ya han sido elegidas.

Se necesitan nueve países para que la UNASUR tenga entidad jurídica internacional. Todavía no la tiene, y esto ha sido responsabilidad de todos los gobiernos que han demorado injustificadamente la firma de este tratado.

Por eso, esto es un gran paso adelante. desde la Coalición Cívica llamamos a agilizar el proceso y a que la Secretaría General de la UNASUR, ejercida por el señor diputado Néstor Kirchner, tome una acción decidida en favor de la ratificación de todos los miembros del bloque.

Nosotros ya hemos manifestado en su momento, muy claramente los motivos de nuestra oposición a la elección de Néstor Kirchner para la Secretaría General de la UNASUR, y no los vamos a repetir aquí. Si bien ha sido una decisión tomada con nuestro desacuerdo, ha sido tomada por líderes políticos de otros países que respetamos enormemente. Creemos que no es momento de insistir en los motivos particulares que nos llevaron a disentir con este tema, sino de mirar hacia el futuro y avanzar.

Pero quiero mencionar algunas cuestiones que no se pueden obviar. Por los motivos que ya han sido subrayados por los oradores que me precedieron, al asumir la Secretaría General de la UNASUR, el señor diputado Néstor Kirchner se ha hecho cargo de una importantísima responsabilidad, especialmente grave en un mundo en el cual los grandes bloques regionales empiezan a ser actores globales y donde la emergencia de las naciones del BRIC plantea la cuestión acerca de si esta situación internacional tan particular y favorable va a ser aprovechada solamente por Brasil, o será toda la región sudamericana la que aproveche esta enorme oportunidad de abandonar su subdesarrollo crónico. Esto es lo que está en juego, y por eso digo que el diputado Kirchner tiene una gravísima e importante responsabilidad.

Además, sobre el actual secretario general de la UNASUR pesa una enorme responsabilidad porque –lo quiera o no- representa la imagen de toda la Argentina. Por eso esperamos que lo haga con la mayor competencia y la mayor responsabilidad, lo que desde luego implica cumplir cabalmente con todas y cada una de las cláusulas del tratado que estamos aprobando, en particular el artículo 10, que dice lo siguiente: “Durante el ejercicio de sus funciones el secretario general y los funcionarios de la secretaría tendrán dedicación exclusiva. No solicitarán ni recibirán instrucciones de ningún gobierno ni entidad ajena a UNASUR y se abstendrán de actuar en forma incompatible con su condición de funcionarios internacionales responsables únicamente ante esta organización internacional.”

Nos parece –lo digo con todo respeto- que este artículo tan claro plantea una incompatibilidad del cargo de secretario general no sólo con las funciones de un diputado del Parlamento argentino o de cualquier otro parlamento nacional, sino también con la presidencia de un partido político, el justicialismo, que es el más grande de Sudamérica por cantidad de afiliados. Además, en el caso de Néstor Kirchner se habla con insistencia de una candidatura presidencial que es aún más incompatible que los otros dos cargos mencionados. Esta es nuestra opinión, que expresamos respetuosamente pero con toda convicción: no se podrá avanzar en la integración sudamericana si desde el primer minuto no se respeta el tratado constitucional que la rige.

Por eso, señor presidente, formulamos votos para que el diputado Kirchner esté a la altura del enorme desafío del que se ha hecho cargo. Si es así, si el secretario general de la UNASUR responderá a sus legítimas funciones y no a una estrategia nacional de posicionamiento para el 2011, desde la Coalición Cívica ofreceremos todo nuestro apoyo para avanzar hacia la integración regional. Para ello, se deberá superar todas las discrepancias no sólo nacionales, sino las propias de las luchas políticas de cada uno de los partidos políticos de nuestro país. Así es como procederemos, con absoluta sinceridad, y por eso reclamamos que este cargo se desempeñe con la enorme responsabilidad que merece. (Aplausos.)

ACTIVIDAD LEGISLATIVA


CUESTION DE PRIVILEGIO PEDIDA EN LA SESIÓN DEL 9 DE JUNIO


Señora presidenta: esta es la primera vez que planteo una cuestión de privilegio relacionada con una colega, pero creo que lo sucedido ayer en la Comisión de Comunicaciones e Informática reviste una gravedad tal que no puede dejarse pasar.

Me siento agraviado en mi carácter de diputado, en mi propio nombre y en el de aquellos a quienes represento. Me refiero a la presidenta de la comisión, la señora diputada Vázquez, por los siguientes motivos. La comisión está teniendo un funcionamiento errático y anómalo, y no se ocupa de sus temas específicos. Se trata de una comisión que tiene vastos alcances en un momento en el que están en discusión muchos temas referidas a los medios de comunicación, como por ejemplo la pauta publicitaria oficial y el acceso a la información.

El proyecto de pauta publicitaria oficial tiene diez firmas de diputados pidiendo su tratamiento, en cambio, la comisión se reúne para considerar temas específicos de la Comisión de Libertad de Expresión.

En concreto, en la reunión de ayer participaron dos periodistas, que con muy buenas razones y de manera muy comprensible manifestaron las persecuciones de las que se sentían víctimas. Uno de ellos ya estaba citado para concurrir a la Comisión de Libertad de Expresión y el otro fue invitado inmediatamente, y no había sido citado porque no se había presentado ante esa comisión.

En esa reunión, uno de esos periodistas, otros miembros de la comisión y la propia presidenta vertieron una serie de expresiones agraviantes hacia los diputados de la oposición, presentes y ausentes, se asistió a la invasión de competencia de otras comisiones y en el momento en que yo pedí la palabra para contestar específicamente esas acusaciones fui interrumpido en forma sistemática y –paradójicamente no se me dejó hablar en un recinto donde la libertad de expresión de un diputado de la Cámara tiene plena vigencia.

De manera que yo quiero presentar una cuestión de privilegio respecto del accionar de la diputada Vázquez como presidenta de la Comisión de Comunicaciones e Informática y pedir que esa comisión tome sus temas específicos y no invada los de otras comisiones, y que así podamos avanzar en temas que son importantes y respecto de los cuales los ciudadanos argentinos esperan una respuesta.

Lamentablemente, tengo que decir algo más, y lo haré de la manera más suave y educada que pueda. Hay diputados que se presentan en el recinto y en las reuniones de comisión en condiciones que son incompatibles con el decoro de la Cámara y el respeto que se les debe a los miembros de otros bloques y a los ciudadanos que nos eligieron y que nos miran. No voy a hacer nombres ni hace falta que los haga.

Llamo especialmente a los compañeros de bloque de esos diputados a que los ayuden, y que nos ayuden a nosotros a tener un Parlamento y comisiones dignos del respeto que se merecen.

Pido que este tema pase a la Comisión de Asuntos Constitucionales.

miércoles, 9 de junio de 2010

lunes, 7 de junio de 2010

CHARLA EN ROSARIO CON JOVENES DE LA COALICION CIVICA



El viernes 4 de junio estuve en Rosario, Santa Fe, dando una charla sobre "Los medios de comunicación y el bicentenario" organizada por los Jovenes de la Coalición Cívica. Gracias a los chicos por la invitación y espero volver pronto por tierras rosarinas ya que siempre es un placer estar allí.




domingo, 30 de mayo de 2010

NOTA DE LA SEMANA

"Un país sin futuro"
(Versión original completa)

Publicado en Revista Noticias del 28 de mayo de 2010

La previsibilidad revestida de fasto con la que la Argentina festejó su bicentenario expresa dos de las principales razones del doloroso desencuentro que es esta sociedad: la confusión entre ciudadanía y nacionalismo, y la triste obsesión por el pasado. Ríos de tinta corrieron sobre el cauce de la polémica entre quienes festejaban el segundo centenario y quienes recordaban con congoja el país del primero, como si una sociedad pudiera elegir entre su presente y su pasado olvidando el rasgo distintivo que distingue a nuestra raza de la animalidad: la orientación al futuro. ¿Qué programa político capaz de reconciliar a las provincias con su capital, al campo con la ciudad, a las clases medias con las trabajadoras y a la Argentina con el mundo, esa tremenda oportunidad, se ha enunciado estas semanas? ¿Dónde estaban las discusiones acerca de la revolución educativa que debe redistribuir nuevamente oportunidades según los méritos y no las herencias y recrear aquella ola de ascenso social que fue lo mejor de la Argentina del siglo XX? ¿Dónde la polémica sobre las formas en que se deberá abandonar las antinomias entre el agrarismo y el industrialismo para entrar en la sociedad de la información y el conocimiento del siglo XXI? ¿Quién ha dedicado sus energías a analizar las nuevas formas con las que la política debe enfrentar -en un universo globalizado por la tecnoeconomía- los desafíos planteados por las corporaciones o cómo el estado puede defender los intereses nacionales ya no por el aislamiento y la confrontación, sino mediante la integración, regional y mundial, la reforma democrática de la ONU y la construcción de un orden global más democrático y humano?
Nada de esto sino todo lo contrario: el nacionalismo como nueva religión; su festejo, como nuevo opio de los pueblos. Un país convencido de la bondad de su triste presente o creyente en que la única salida es la vuelta a las glorias del ayer. Y en el festival de sinsentidos encabezado por historiadores especializados en asincronías -que se los escucha decir que los problemas nacionales son los mismos de hace dos siglos y se teme que estén preparando un nuevo cruce de los Andes- la peor opinión fue la de la Presidenta, quien comparó a la Argentina de 2010 con la de 1910 como si el tiempo fuese una opinión y no la materia con la que se teje la Historia, y como si los millones de emigrantes que dejaron entonces Europa por la Argentina y la prefirieron entre todos los destinos americanos y los miles que abandonan el país en la dirección opuesta fueran víctimas de una alucinación.
El Bicentenario pasó desmintiendo al pensamiento mágico y confirmando lo que todos sabíamos de nuestra experiencia personal: el día posterior al cumpleaños nunca es demasiado diferente al que lo precedió. Los festejos, esa versión tamaño-baño de las celebraciones escolares, decían la verdad: allí estaba el folklore de inicios del siglo XIX, el tango de mediados del XX y el rock del final. Las manifestaciones de la cultura musical de la Argentina del siglo XXI, el rock-chabón y la cumbia villera, no se podían ni presentar. Cruda radiografía de la decadencia, no estaba en los stands la Argentina del futuro, la de la información, el conocimiento, la diversidad cultural, la innovación y la subjetividad transformados en paradigmas creadores de riqueza social y económica; la de los niños de todas las clases manejando computadoras, comunicándose sin prejuicios con el mundo y soñando con ser astronautas, científicos a la búsqueda de los límites de la nano-materia, creadores de empresas de avanzada o dirigentes comprometidos con un sistema global más democrático y con un país que supere la ridícula antinomia entre república y justicia social.
Nones. Un siglo de fracasos y el mito de la pueblada que procede invencible. Se junta un millón de personas en la calle y ya salen los profetas del “se viene un nuevo país”. Me permito recordar los episodios de este delirio de unanimidad que me ha tocado presenciar: Ezeiza, la asunción de Cámpora, el mundial 78, la guerra de Mavinas, el mundial 86, los cacerolazos de 2001. Siempre, millones de personas unidas por un patrioterismo elemental. Siempre, el triunfo de los poderes constituidos y la consolidación de lo peor. Y atrás de todo y sobre todo, el imponente error de nuestro sentido-común: más nacionalismo es igual a más ciudadanía. Como si las seis millones de personas que participaron de los festejos hubieran vuelto a sus casas convencidos de que hay que pagar impuestos y tener a los propios empleados en blanco, si se es rico, y hacer bien el trabajo, si no se lo es; de que hay que combatir la corrupción donde la haya y comprometerse en política siendo al menos fiscales, y respetar las reglas, comenzando por no tratar a la ciudad como un basurero ni orinar en la puerta del vecino. Menos escarapelas y más respeto por los demás y por lo público. Menos nacionalismo y más ciudadanía.
Nada que hacerle. Otra oportunidad desperdiciada. Una nación que se debate entre su pasado y su presente. Un país sin futuro. Una sociedad auto-celebratoria que sigue fracasando porque es incapaz de mirar a la cara las causas de ese fracaso y dejar de proponer más de lo mismo. Un país sin ciudadanos y repleto de habitantes que conciben el amor a la Patria como un partido de fútbol. Estos festejos me han hecho recordar aquella poesía de Wystan H. Auden: “Las caras a lo largo de la barra / se aferran a su mediocre jornada / Las luces nunca deben apagarse / La música debe siempre sonar / Todas las convenciones conspiran / para que este regimiento militar simule / el mobiliario de una casa / Por miedo a que veamos dónde estamos / perdidos en un bosque de fantasmas / niños temerosos de la noche / que no han sido nunca felices ni buenos”. Por suerte Dios, que es argentino, ha hablado ya desde las telepantallas y ha prometido que no nos abandonará en este Mundial.