DATOS PERSONALES

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* Escritor y periodista especializado en los aspectos políticos de la globalización. * Presidente del Consejo del World Federalist Movement. * Director de la Cátedra de Integración Regional Altiero Spinelli del Consorzio Universitario Italiano per l’Argentina. * Profesor de Teoría de la Globalización y Bloques regionales de la UCES y de Gobernabilidad Internacional de la Universidad de Belgrano. * Miembro fundador de Democracia Global - Movimiento por la Unión Sudamericana y el Parlamento Mundial. * Diputado de la Nación MC por la C.A. de Buenos Aires

lunes, 14 de julio de 2008

EL SALÓN DE LAS OPORTUNIDADES PERDIDAS

Publicado en la Revista "Noticias" 12 de julio de 2008


La madrugada del sábado, la Cámara de Diputados tenía los votos suficientes para rechazar la ratificción de la 125. Si eso hubiera sucedido, habría pasado a considerarse el proyecto de once bloques opositores que pedía su suspensión por 150 días, la recuperación de las potestades impositivas del Parlamento y la apertura de un diálogo que permitiera consensuar un programa agropecuario nacional. Habían pasado apenas tres meses desde que la Cámara votara negativamente (132 a 26) un proyecto similar para la derogación de la 125, elevado entonces por Adrián Pérez (Coalición Cívica) y secundado por los presidentes de bloque de la UCR, el PRO y el Frejuli.
Fueron meses duros. En lo personal, meses de apoyar las movilizaciones de los porteños que sostenían al campo, de sufrir amenazas y desmentir acusaciones de piqueteros de cuyos nombres no quiero acordarme, y de una exposición mediática permanente que tuvo el fruto, impensable hace pocos meses, de que el oficialismo perdiera el apoyo de la opinión pública gracias al trabajo incesante de la oposición. Sin embargo, a pesar del proyecto unánime de los 11 bloques y los
88 diputados la gran prensa seguía insistiendo en que la oposición estaba desunida y no tenía proyecto. Y hasta las entidades rurales se desmovilizaron y nos dejaron solos, acaso creyendo que no había esperanza o que el trámite parlamentario de una ley excluye el derecho de los ciudadanos a peticionar a las autoridades que consagra el artículo 14 de la Constitución.
A pesar de todo, los votos estaban. Los bloques opositores habíamos hecho nuestros contactos y los números eran coincidentes. Se ganaba por dos votos o tres. Pero a eso de las tres de la mañana, cuatro o cinco diputados con los que teníamos diálogo dejaron de responder el teléfono y empezamos a temer lo peor. A las cuatro, la presencia antirreglamentaria de un funcionario del Ejecutivo en el recinto reavivó esos malos presentimientos, confirmados por la votación final. De manera que a mediodía hubo que aceptar la victoria a lo Pirro del oficialismo y cantar el Himno con el alma en pena. Atrás quedaban los diputados durmiendo en los sillones del Salón de los Pasos Perdidos, la bronca de tener que hablar a los gritos para hacerse escuchar entre los insultos de la barra oficialista y la impotencia que se siente frente a un poder hegemónico y decadente. Atrás quedaban diecinueve horas de debate. Ni una sola palabra se había dicho en ese debate en contra de las retenciones, sino de estas retenciones; arbitrarias, inconstitucionales y confiscatorias. Ni una sola palabra se dijo en ese debate contra la redistribución de la riqueza. Atrás quedaba también, para el Congreso y para el gobierno de Cristina Kirchner, una enorme y desperdiciada oportunidad.


8 comentarios:

Rolo Raffo jr dijo...

je esto ya lo habia leido en noticias ejjeje que buena revista esa....

jazzmen dijo...

A horas de la votación en el Senado y a un día del "país en dos actos":
Como ordenar los pensamientos.
Como calmar las emociones.
Como expresar ideas.
Como serenarse, cuando dejarse arrastrar por las pasiones parece un refugio más seguro.
Cuando la desmesura, la tergiversación ideológica, la manipulación política, han ocupado el centro del debate.
Cuando el poder entendido como un botín privatizado, arrasa con todas las nociones de tolerancia, diversidad y respeto.
Sin embargo, más allá de la angustia por el resurgir de nuevas y falsas antinomias, por la reaparición del odio y las contradicciones permanentes, se abren varios caminos esperanzadores.
Esperanzas confundidas por el vértigo de los acontecimientos, pero esperanzas al fin.

Primero se hizo visible un sector social y productivo, que con sus luces y sombras, existe: el sector agropecuario o agroindustrial y los "chacareros". Con sus demandas, sus contradicciones, su variedad y su importancia.
Segundo, que las ideas, por muy buenas y legítimas que sean, necesitan del debate inicial y el consenso posterior. Creo que no volveremos, por lo menos por un tiempo, a aceptar mansamente dirigencias "salvadoras" y "omnipotentes".
Tercero, que la causa de los derechos humanos, no es una causa de "izquierdas", no es una causa partidaria, es una causa noble, pero que sin embargo no puede ser culturalmente impuesta sin considerar la amplitud de sus conceptos, ya que el riesgo de una regresión está siempre vigente.
Cuarto, la idea del federalismo, o sea la autonomía de los estados provinciales respecto al poder central, es una vieja- nueva concepción de lo nacional que resurge y demanda un lugar en la agenda social.
Quinto, la representatividad política del parlamento, legal, pero huérfana de legitimidad, es una asignatura pendiente. Pero que sin embargo, por primera vez desde la restauración democrática, hemos visto una transversalidad que atravesó la tradicional lealtad partidaria. Algo que siempre admiramos en otros países. Pero que estamos viviendo intensamente, sin comprender aún su enorme importancia.
Sexto, la necesidad de incorporar valores de ciudadanía en sectores populares, pero también en sectores medios. Los primeros víctimas inocentes del asistencialismo perverso, los segundos esclavos de la seguridad económica, a cualquier precio.

Por último, el conflicto debe enseñarnos que el extremismo vulgar, el dramatismo excesivo, la obsecuencia a la desmesura, el heroísmo de lo trivial son caminos inviables para construir una patria inclusiva y acogedora.
un abrazo
miguel sznajderman
www.espaciosdereflexion.blogspot.com/

maby dijo...

Sr. diputado

En estos decisivos días para la historia de nuestro país, en que no podemos dejar de conmovernos y sentirnos plenamente reconfortados por lo sucedido, recordé una afirmación de Chantal Mouffe que expresa que la cuestión decisiva en democracia consiste en conseguir que el conflicto inevitable en toda acción política; sea reducida a una relación compatible con el pluralismo.
Por consiguiente no se debe ver en el oponente un enemigo a abatir sino a un adversario al que se debe tolerar. No ver a la política como un juego de todo o nada, no aferrarse a una visión binaria y anacrónica entre pueblo y oligarquía, que no permite tener la capacidad de entender la esencia del pluralismo.
No se puede desperdiciar una oportunidad histórica para la Argentina, ya que las condiciones internacionales favorables permiten la posibilidad de desarrollo y para ello debe contar la inteligencia de nuestros dirigentes para hacer eficientes los beneficios y evitar fundamentalmente ejercer u liderazgo carismático absolutamente nefasto por el precio que debe pagar la ciudadanía que se somete a el como bien lo ha expresado Max Weber.
Este estilo de liderazgo, es el que ha rechazado el senado con el voto relevante del vicepresidente Cobos, ya que no se condice con la calidad democrática demandada por la ciudadanía; y dejando sin efecto la resolución 125 absolutamente inconstitucional y confiscatoria.
Solo queda esperar, que la Sra. Presidenta, no dramatice y se limite simplemente a cambiar su estilo, de confrontación e imposición que hasta ahora tuvo, esencialmente conflictivo en su máxima expresión.

Fernando A. Iglesias dijo...

GRACIAS POR LAS REFLEXIONES. ES CURIOSO QUE MOUFFE, CUYO "EN TORNO A LO POLÍTICO" ACABOD E LEER, SEA CITADA POR LOS MUCHACHOS DE CARTA ABIERTA COMO SOPORTE DE SUS DESMESURAS...
SALUDOS

jazzmen dijo...

Fernando: nos debemos un analisis sereno y exhaustivo de la "Carta Abierta",
El nombre elegido denota una referencia a aquella otra más dramática, que fue la Rodolfo Walsh. Nostalgia vana por esa patrulla perdida en el tiempo.
Los "intelectuales" tienen la opción de pertenecer a la esfera de lo publico o mantener una actitud critica y distante.
Son opciones, que inclusive pueden ser no excluyentes.
La contradicción mis dramática de la "Carta Abierta", si bien nadie les discute el derecho a actuar según sus convicciones, es la (auto) engañosa creencia de que las "nobles ideas" que representan puedan encarnarse en la concepción mezquina, autoritaria, manipuladora, despiadada (aún con sus amigos) y demagógica de un "cuadro político" tan pobre, cruel y banal como Nestor Kirchner.
Extraño mimetismo épico con aquella "juventud maravillosa" al confundir infantilmente al General, con el sujeto y líder activo de la revolución social.

Por suerte los tiempos son otros y gracias a dios, toda coincidencia con la realidad es pura casualidad.

Saludos de un autoexiliado del "progresismo argentino" a otro.
un abrazo
miguel sznajderman

Fernando A. Iglesias dijo...

Jazzmen: más abajo de esta entrada encontrarás la primera parte de mi respuesta a los intelctuales de Carta Abierta, que me ha dejado casi sin amigos ;o)
Apenas salga la nueva ediciónde Contraeditorial, publicaré la segnuda parte, que escribía hace másde un mes.
saludos de este otro exiliado (pero lo verdaderos exiliados son ellos, creo yo)

withdmore dijo...

Fernando
A. Te leo siempre desde que lei el articulo en La Nacion sobre Cromagnon, la mejor reflexion sobre el tema entonces.
B. Queria avisarte tambien que leo tu blog desde que lo descubri y que noto una falla en el mismo, las actualizaciones dinamicas(o marcadores dinamicos) no funcionan, trata de arreglarlo porque cuesta seguir tus posts asi.
C. Y queria decir que me causa gracia poder escribirle a un diputado y tutearlo, soy una bestia, que me muelan a palos.
Felicitaciones
PD. Mi teclado esta desconfigurado, perdon por la falta de acentos.

jazzmen dijo...

Fernando: releí la primera parte de tu aproximación al fenómeno de "Carta Abierta". Coincido ampliamente. Espero atentamente tu segunda parte.
El (auto)exilio que compartimos está referido a un movimiento hueco, dicotómico, pobrista, reaccionario (mal que les pese) y estéril que se llama progresismo argentino. Obviamente que jamás podremos exiliarnos de nuestras ideas.
Ideas que se mueven, crecen, evolucionan.
Miramos el mundo y como dijo M.E. Estenssoro en su muy buena alocución en el Senado, vemos al mismo como una gran oportunidad con algunas amenazas. Concentrarnos en las oportunidades y superar las amenazas es aprovechar el futuro que se nos presenta.

un abrazo
miguel sznajderman